Empecé mi carrera profesional hace ya bastantes años, como profesor de jóvenes y no tan jóvenes alumnos de Educación No Formal.

Recuerdo que los hombres se burlaban de las mujeres, porque consideraban que ellas no podrían con las prácticas, que saldrían corriendo con el primer calambrón que les pegara la corriente.

Algo que también yo padecí cuando recién empezaba en la Universidad Nacional mis estudios de ingeniero electricista. Más tarde comprendería que los calambrones son una consecuencia del desconocimiento de las leyes de esta rama del saber, de no aplicarlos adecuadamente o de ser definitivamente descuidado con muchas cosas, incluida la electricidad, cuando se hace algo en la casa o en el trabajo.

Eso les explicaba mientras les dictaba la teoría que, estaba seguro, los pondría en igualdad de condiciones. Y así fue. Las prácticas en el laboratorio  siempre fueron una especie de juego que se jugaba con ganas, porque ganaba la expectativa de lo que iba a resultar de los montajes, antes que el miedo a una falla o a un accidente. Los hombres pronto empezaron a respetar a las mujeres y a trabajar con ellas, sin temor a sentir que tenían que cargarlas. Valga decir que, incluso, algunas les llevaban ventaja a algunos hombres. Así es la vida.

Para ellos, mis alumnos de entonces, escribí tres libros con los que buscaba recopilar buena parte de lo que les enseñaba. Hoy, el primero de esos libros, Principios de electricidad, se ha convertido en un texto de referencia para muchos profesores y estudiantes que encuentran en él rigurosidad y simplicidad, amplio contenido, con ejercicios resueltos y propuestos, una amalgama que sirve a todos para volverse diestros en el uso de este arte que abre puertas, crea empleos, y aporta, como base del saber, a muchas otras áreas como la electrónica, los sistemas, la mecánica, el resto de ingenierías , tecnologías y técnicas, en fin.

Esta segunda edición nos ha hecho perder los likes o “Me gusta” que había acumulado el libro en Amazon, pero estamos seguros de que con las mejoras en contenido y forma ,pronto quienes lo compren y estudien nos ayudarán de nuevo a recuperarlos. 

Sumérgete en sus páginas, en las páginas de Principios de electricidad, y navega, como mis alumnos, como quienes ya lo han adquirido y estudiado,  hacia el progreso.