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¿Has notado que las personas que dominan las actividades que normalmente se consideran masculinas en la casa, como las reparaciones eléctricas y electrónicas, son más exitosos en todas las áreas de su vida de hogar?

¿Eres consciente de que los precios de las actividades de mantenimiento y reparación eléctrica y electrónica son cada vez más costosas y seguirán subiendo año tras año?

¿Te has dado cuenta de que es más difícil conseguir trabajo cuando en tu currículo y en las entrevistas laborales reconoces que no sabes defenderte con las actividades de manutención en tu casa, como las eléctricas y las electrónicas?

Pues sí, las mujeres se pasan horas y horas realizando las actividades del hogar para mantener a todos en la casa contentos y bien atendidos. Para ello se sirven de muchos aparatos eléctricos y electrónicos, tales como la lavadora, el horno microondas, el congelador, la batidora, el exprimidor eléctrico, el lavavajillas, el teléfono inalámbrico, el televisor, la aspiradora, las bombillas LED, las lámparas con toma USB, en fin. 

Cuando cualquiera de estas piezas se daña, lo que espera tu esposa es que se repare lo más rápidamente posible, pero para lograr esto hay que garantizar que confluyan varias cosas: que haya quien sepa de reparaciones manuales, mecánicas, eléctricas y electrónicas; que la persona tenga tiempo para atendernos, y que la reparación no resulte tan costosa que haya que dejarla para después. No querrás decirle a tu mujer que para reparar el lavavajillas hay que esperar hasta que te paguen en la quincena que apenas comienza. 

Ciertamente, las reparaciones eléctricas y electrónicas son cada vez más costosas. ¿Por qué? Por que en un mundo cada día más tecnificado todos los días surgen nuevos componentes para el hogar que requieren conectarse a la energía eléctrica, trabajan con componentes electrónicos, y, por lo tanto, son susceptibles de dañarse en cualquier momento por diversas razones.: un golpe, una descarga eléctrica, un jalón al cable de energía que lo revienta, en fin. Y como la demanda de expertos (ya sean técnicos o tecnólogos que apoyen en las reparaciones de este tipo de reparaciones) es cada vez mayor, pues el costo por hora de estos profesionales aumenta  consistentemente con la demanda.

De suerte que tener conocimientos en electricidad y electrónica es casi una bendición. No solo te saca del atolladero cuando tienes un problema en estas áreas en tu casa, sino que, en el peor de los casos, hasta te sirve para ocuparte cuando estés en tiempos de vacas flacas en cuestión de empleo.

Finalmente, cuando en tu currículo pones en evidencia tus habilidades en electricidad y electrónica, o en una entrevista laboral puedes hablar con propiedad del dominio que tienes en estas actividades, dejas claro a tu evaluador o entrevistador que no eres alguien que depende siempre de otros a la hora de resolver problemas elementales en el hogar, sino que tú mismo los resuelves; lo que implica que eres una persona recursiva, habilidosa, dispuesta a actuar cuando se le necesita. La impresión que dejas, pues, es muy buena. 

¿Quieres dejar de sentirte incómodo cuando ves una película de humor con tu mujer e hijos y las principales mofas surgen cuando el hombre de la casa no sabe ni instalar un bombillo, ni cambiar un cable roto a la plancha eléctrica, ni reparar el calentador eléctrico cuando todos esperan el desayuno?

Empieza por aprender qué es la electricidad (Principios de electricidad), cómo funciona y por qué cuando se aplica a un circuito electrónico (Electrónica básica y Amplificadores operacionales y otros dispositivos especiales) se causan efectos maravillosos en aparatos que todos en la casa usan.