No hay texto alternativo para esta imagenMientras crecía, veía a mi mamá trabajar como modista, confeccionaba a la medida las prendas que le pedían sus clientas, algunas de clase social alta que, ciertamente, hubieran podido comprar lo que quisieran en cualquier tienda de marca, incluso en ciudades extranjeras. Pero buscaban a mi mamá. Seleccionaban un modelo en un «figurín» y luego, se empeñaban en pedir cambios a más no poder. Como si, en el fondo, ellas mismas estuvieran diseñando la prenda, a su gusto, complaciendo para sí mismas todos sus caprichos y garantizando que lo que lucirían solo lo lucirían ellas. Recordé aquello mientras pensaba en las experiencias que queremos ofrecer en Xalambo Editorial. Y llegué a comprender que aquellas mujeres lo hacían porque querían crear lo que no habían encontrado en otras partes. Eso hace un escritor: escribe el libro que no ha leído pero le gustaría leer; crea los personajes que no ha visto forjados por la pluma de otro, pero que quisiera ver actuar; describe los escenarios que no ha visto pintados con palabras, construye las tramas que la realidad, con todas sus posibilidades, aún no le ha permitido conocer. Y como mi mamá, queremos acompañar a quienes desean cumplir el sueño de crear sus ficciones a la medida, para su propia satisfacción y el disfrute de los demás.