Durante los últimos días (¿semanas?) he publicado varios artículos acerca de la literatura en este sitio:

  1. ¿Qué es la ficción y porque la escribimos?
  2. Novela, novela corta y cuento
  3. Ficción literaria vs ficción de género
  4. El germen de la literatura
  5. Cualquier pequeña situación puede encender la llama de una historia
  6. La realidad y la fantasía en la literatura

Me animó el hecho de haber entrado a varios grupos en Facebook, relacionados con la literatura, y no haber encontrado algo como lecciones acerca del tema literario, o toparme con algunas intervenciones que no buscaban aleccionar sino entretener, burlarse, lo que algunos toman como eso, chistes, y a lo que algunos otros responden con reclamos acerca del OBJETIVO de los grupos centrados en el tema de la literatura: que son para apoyarnos entre sí, dicen, enseñarnos entre sí, respaldarnos entre sí. Algo que, muchas veces, no sucede.

Repasé, pues, las diferentes entradas en diversos grupos, las que me parecía que resaltaban un genuino interés en el tema de la creación literaria, y observé que muchos de los miembros de estos grupos tienen dudas acerca de gramática, ortografía, redacción; algunos otros tienen inquietudes relacionadas con la forma de escribir un cuento, una novela, una poesía; hay quienes se preguntan de dónde salen los títulos, cuántas páginas debe tener una novela, o si hay que conocer muchas palabras para escribir una historia; y hay quienes se preguntan a quién acercarse para lograr el sueño de cualquier escritor: publicar. Y paro ahí de mencionar la clase de preguntas que encontré, porque la lista de cuestiones sería larga y no aportaría nada mencionarlas.

Creé el grupo Xalambo en Facebook para que, quienes gustamos de la literatura, podamos compartir acerca de ella, y apoyarnos entre sí, enseñarnos entre sí, respaldarnos entre sí, en fin. Y si me atreví a crear este grupo, con este propósito, no es con ánimo pretencioso, soy apenas un aficionado, un «gustador» de leer y escribir, y en mi largo camino entre libros ya he discurrido durante casi treinta años, desde que era un adolescente y estaba en bachillerato, y he recibido portazos de editoriales, cartas, o cartitas como las llamo, de rechazo a mis propuestas literarias.

Pero también he aprendido que no siempre cuando nos rechazan es porque no tengamos «amigos poderosos en los círculos editoriales», «rosca», «suerte», o quién sabe qué más. La verdad es que escribir tiene su ciencia, se debe aprender, pero se puede aprender, y aunque se requiere talento, que no se puede enseñar y muchas veces tampoco se puede aprender, hay técnicas que ayudan a los aprendices de escritor a ser cada vez mejores y llegar, con juicio, a convertirse algún día, sino en grandes, memorables, reconocidos y ricos escritores, al menos sí a satisfacer eso que es la “querencia” de, con solo palabras, hacer viajar a los lectores a paisajes hermosos y conocer a personajes inolvidables, con verosimilitud.

Para quienes han seguido mis anteriores escritos en el sitio, los que menciono arriba, y les han gustado, y quieren seguir leyendo mis reflexiones, quizás con la idea de ir forjando una historia, espero poder seguir aportando estas entradas en el grupo. Para muchos han de resultar de utilidad, y para mí, de práctica, de re-estudio y de gran satisfacción, ya que leer y escribir es mi pasión.

Después de leer, pues: ¿Qué es la ficción y porque la escribimos?, Novela, novela corta y cuento, Ficción literaria vs ficción de género, El germen de la literatura, Cualquier pequeña situación puede encender la llama de una historia, La realidad y la fantasía en la literatura, si lo que quieres, como me imagino, es ser algún día escritor, pues… escribe. Es mi consejo. Y… es tu turno.

Escribe DIEZ IDEAS que pienses que pueden servirte de TEMAS NARRATIVOS a partir de experiencias, vivencias que hayas tenido en los últimos días, o en tu vida. Puede tratarse de:

  1. Personas que llamaron tu atención porque, digamos, se salían de lo común, quizás una chica vestida de bailarina que enciende una grabadora a pie de un semáforo y una vez se detienen los carros se pone a bailar para recoger de premio unas monedas para llevar comida a su casa.
  2. Una emoción que te haya hecho experimentar un suceso particular: conocer a alguien (un hombre o una mujer); ver una noticias en televisión, o una película como El Guasón; recibir una buena nueva, como el nacimiento del primer sobrino en la familia; o quizás saber que después de haberte esforzado mucho (o muy poco) en el colegio o la universidad, al fin perdiste el período académico.
  3. Un pensamiento que atravesó tu cabeza apenas abrir los ojos en la mañana, o que no te dejó dormir durante toda la noche.
  4. Una situación difícil que hayas tenido que enfrentar: la muerte de un ser querido, el regaño por un acto indebido.

Para escribir no hay ideas buenas ni malas, ni muy grandes ni demasiado pequeñas. Lo que cuenta es cómo escribes la historia para llegar a tus lectores e impresionarlos, para causar en ellos recordación, reflexión, enseñanzas.